¿Duele ponerse carillas dentales?
El proceso de colocación de carillas de cerámica implica dos sesiones principales. En la primera, se realiza el tallado mínimo del esmalte bajo anestesia local: no se siente dolor durante el procedimiento. Se toman las medidas o el escáner digital, y se colocan unas carillas provisionales que protegen los dientes mientras el laboratorio fabrica las definitivas. Esa fase de provisional puede generar algo de sensibilidad térmica, que desaparece en pocos días.
En la segunda sesión, se retiran los provisionales y se adhieren las carillas definitivas. También se hace sin dolor. Tras la colocación puede persistir cierta sensibilidad al frío o al calor durante uno o dos días, especialmente si el tallado ha sido cerca de la dentina. Con un analgésico habitual ese malestar se controla bien.
Las carillas de composite, cuando se colocan sin tallado previo, son aún menos invasivas: el procedimiento es similar a una obturación estética y la sesión puede realizarse en una sola visita sin anestesia en muchos casos.
El nivel de molestia depende en gran parte de cuánto tejido se ha retirado. Por eso el enfoque mínimamente invasivo no solo es mejor para la salud del diente, sino también para el confort del paciente durante el proceso. En el Gabinete Dr. Al Morabit explicamos cada etapa antes de realizarla para que el paciente sepa en todo momento qué va a sentir y qué no.
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